Seguridad

 

La Policía municipal de Sestao es un cuerpo de seguridad ciudadana con una larga tradición plagada de noticias y curiosidades.

La primera noticia que se tiene de la instauración de una figura de seguridad data del año 1821 cuando se estableció un ministro alguacil con la misión de realizar el cobro de impuestos y rentas.

En el 1845 se estima oportuno institucionalizar una plaza de policía municipal, puesto para el que es nombrado José Balanzategui, siendo su principal labor comunicar a los vecinos de viva voz los acuerdos de la corporación, cuidar de que los ganados no penetren en los terrenos comunales, y avisar a los vecinos de las citaciones judiciales.

En 1885 se estableció el servicio nocturno de la Policía municipal con dos plazas. Dos años después, el Consistorio toma la decisión de proporcionar uniformes a los tres alguaciles y a los serenos, equipación que será renovada en el año 1891. En 1892 se confeccionan los primeros talonarios de multas para sancionar las infracciones, talonarios que se utilizan tanto en el servicio diurno como nocturno.

Hay que esperar a 1895 para que la Policía estrene sus primeros revólveres, seis en total que fueron suministrados por Nicolás Landaburu al precio de 221 pesetas cada pistola.

En estos años la comisaría y el calabozo se encuentran situados en los bajos de la escuela de Urbínaga, dónde la Policía permaneció hasta dar el salto a los bajos del Ayuntamiento. Posteriormente, en el año 1996 se cambió de ubicación para establecerse en el actual edificio de la calle Alonso Ercilla, que hasta entonces se había utilizado como guardería.